¿Por qué La Volpe es un icono del fútbol mexicano?

Hablamos de la carrera de Ricardo Antonio La Volpe. La polémica, anécdotas, su trayectoria y mucho más.

Por: Raúl B. Ampudia

Hablar de Ricardo Antonio La Volpe Guarchoni es adentrase en un orbe lleno de polémica, misma que ha sido la principal característica del campeón del mundo como jugador de aquella mítica selección dirigida por César Luis Menotti, en el Mundial de 1978.

Joseph Roux, un sacerdote y poeta francés del siglo XIX, dijo alguna vez que hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que te hacen pensar, deformando un poco esta frase, desde mi punto de vista creo que hay dos tipos de directores técnicos: los que piensan y los que hacen pensar a otros estrategas.

Siendo claros, en el caso particular de La Volpe es bien sabido que la mayoría de sus equipos funcionan como una máquina bien diseñada y engrasada, mismos que acostumbran a tener un buen manejo de balón, teniendo una salida elegante con los defensas y un toque cadencioso para llegar al arco rival. Mencionando esto, un equipo que está tan bien diseñado tácticamente y que está convencido del funcionamiento que su entrenador quiere en la cancha, será aquel que siempre pondrá a pensar al estratega del equipo contrario, ya que buscará la forma de anular su funcionamiento, buscar romperlo. El ‘Bigotón’ siempre ha dicho que en el fútbol  es más fácil romper, destruir, plantear un esquema táctico defensivo y especulativo, en cambio, él es un ferviente creyente del fútbol vistoso y ofensivo.

El presente artículo es la primera parte de un viaje en el tiempo de la carrera del estratega sudamericano, en el cual se hace énfasis en datos curiosos de su vida así como información que justifica el por qué Ricardo Antonio La Volpe es un icono de nuestro fútbol mexicano.

Arribo

El argentino llegó a nuestro balompié  en 1979 para defender los colores de los Potros de Hierro del Atlante, equipo en el cual tuviera grandes campañas encabezadas por la figura de Evanivaldo Castro ‘Cabinho’.

A su llegada, La Volpe tuvo grandes reflectores debido a que participó en la Selección Nacional Argentina campeona del mundo y sobre todo llamó mucho la atención ya que era un portero que jugaba muy adelantado de su área, participando muchas veces como un líbero dentro del campo, aprovechando su carácter y su presencia física.

En la campaña 81/82, el Atlante perdió la primera final del fútbol de México definida en tanda de penales ante Tigres tras un marcador global de 2-2 y un marcador en los penales de 1-2. Cabe mencionar que el entonces arquero de los Potros marcaría el único penal a favor de los azulgranas, siendo este el cuarto tirador para los que fueran locales en el Estadio Azteca. Al final, el arquero argentino a pesar de ser un referente del Atlante salió del club en verano de 1982 para reforzar al recién ascendido Oaxtepec.

Del arco al banquillo

La llegada del ‘Bigotón’ al Oaxtepec fue algo que marcaría su carrera de forma definitiva. En la campaña 82/83 los dirigidos por Edelmiro ‘El Picao’ tenían grandes ilusiones en su primer torneo en la Primera División, sin embargo a mediados del mismo, el equipo tuvo un rendimiento muy bajo por lo cual el nacido en Cuba decide dejar a la dirección técnica. La directiva, preocupada por los problemas deportivos, hizo una búsqueda desesperada por alguien que quisiera tomar al equipo, recibiendo muchos “no” por respuesta. Sin director técnico y sin un rumbo benigno para el club, La Volpe, quien debutara en Banfield, se retiraría de los tres palos para seguir en las canchas, pero ahora desde el banquillo. Tomó las riendas del Club de Fútbol Oaxtepec.

En aquella primera campaña, el argentino, como vulgarmente se dice, salvó el barco tras obtener 32 puntos en 38 partidos. El novato en el banquillo dirigió al Oaxtepec hasta la temporada 83/84 debido a que la franquicia del equipo se vendió y hubo un cambio de administración, cabe mencionar que fue recontratado para los Ángeles de Puebla (nuevo nombre de la franquicia).

Es curioso mencionar que en Oaxtepec, La Volpe dirigió a algunos de los que hoy fueran sus colegas de profesión, tales como: Ernesto de la Rosa (Auxiliar Técnico), Mario Carrillo y a Víctor Manuel Vucetich.

La corretiza

Es bien sabido que el trato de Ricardo La Volpe con los jugadores no es del todo bueno, ya que es un hombre temperamental, exigente y hasta cierto punto grosero; su estilo de relación entrenador – jugador es  muy parecido al manejo que tiene el mismo ‘Tuca’ Ferretti con sus pupilos.

En 1984, cuando dirigía a los Ángeles Puebla, se concibió una historia que es muy poco conocida dentro el argot futbolístico de México. La cual nos habla de que un jugador del equipo poblano, de muy baja estatura y llamado Alejandro Frías, que además tenía características interesantes y una velocidad considerable, fue castigado por el estratega argentino debido a su rebeldía. El castigo constó en denegar su llamado a la Selección Nacional Juvenil que participaría en el Torneo Sub20 de la CONCACAF celebrado en Trinidad y Tobago.

Tomando esto como precedente, al finalizar uno de los largos entrenamientos del argentino, el muchacho de 18 años de edad golpeó a su entrenador, la reacción del mismo fue perseguirlo por todo el campo de juego, mientras corría lo insultaba e intentaba atraparlo para seguramente regresarle la agresión, la historia cuenta que gracias a Dios no pudo atraparlo.

La promesa

En la temporada 88/89 regresó a la casa que lo vio nacer en el fútbol mexicano, el Atlante, pero ahora como el líder en el banquillo y haciendo una mancuerna muy buena con Rafael Puente. La prensa decía que Rafa Puente era el complemento perfecto de Ricardo Antonio La Volpe, siendo esto muy cierto, sin embargo existió una coyuntura difícil ya que más de una vez, este par de exporteros estuvieron a punto de tener una disputa a golpes.

El funcionamiento de aquel Atlante fue el primer vistazo a lo que hoy se conociera como “Lavolpismo“, un equipo formado por una línea de tres centrales, dos carrileros, una media cancha bien organizada con un ‘5’ de referencia y dos nueves.

La Volpe afirma que este tipo de alineación fue un esquema parecido al del histórico Milán dirigido por Arrigo Sacchi, en el cual el argentino mencionó que se innovó por primera vez en el fútbol el primer ‘nueve y medio’ o mediapunta, donde se planteaba un dibujo táctico de un  4-4-1-1; el mediapunta era intercalado por los holandeses Ruud Gullit y Marco Van Basten. La diferencia táctica del equipo mexicano era que jugaba con una línea de tres centrales, teniendo un esquema táctico de un 3-5-1-1, formando un rombo en medio campo, con un contención clavado, dos interiores y el descubrimiento de aquella época, el mediapunta.

El paso de está primer etapa como orquestador de los Potros fue buena pero con un sabor amargo, debido a que quedaron en segundo lugar en la tabla general del torneo y  en la Liguilla fueron eliminados. El nacido en Buenos Aires dejó la institución debido a que se presentó su primera gran oportunidad de dirigir a un equipo grande, el monstruo imponente se llamaba Chivas, la prensa decía que La Volpe tenía futuro prometedor como director técnico.

En este proceso Ricardo La Volpe dirigió a Chucho Ramírez.

El primer fracaso y salvavidas

Para dirigir a un equipo como Chivas, además de tener un gran carácter y determinación, se debe tener una idea futbolística alegre en el sector ofensivo, al parecer La Volpe tenía esos elementos, añadiendo que al estratega siempre le ha gustado trabajar con jugadores jóvenes. De hecho, en un programa especial realizado por José Ramón Fernández a mediados de los noventas, el argentino mencionó que su proyecto de vida profesionalmente hablando, era ser económicamente estable para que un día se dedicará a la formación de Fuerzas Básicas.

La Volpe Guarchoni tenía todos los elementos para brillar en el Rebaño Sagrado, sin embargo no pudo tener el poder de convencimiento para trasmitir su idea futbolística dentro del campo de juego, él mismo ha comentado que el fútbol no es un verso, se trata de una teoría bien ejecutada en la práctica.

Chivas tenía muy malos resultados en el torneo por lo tanto la directiva a mitad de temporada decide cesar de su puesto como entrenador al argentino. En una entrevista, una vez que se dio a conocer de manera oficial su salida del equipo tapatío, La Volpe declaró lo siguiente: “Los malos resultados sirven para aceptar cosas… quizás no era mi momento de brillar”.

Después del fracaso en Guadalajara, el argentino arribó a Querétaro, siendo un equipo con grandes problemas deportivos y extra cancha, eran los favoritos para descender en la temporada 90/91. El equipo queretano dio la sorpresa y tuvo un fútbol interesante con un plantel muy corto, el argentino lo había hecho de nuevo, salvó a su segundo equipo con problemas de descenso.

Una ovación para el buen fútbol

El Atlante atravesaba momentos difíciles, pero prometedores, fue una época en la cual los Potros venían de ascender de la segunda división. En la temporada 91/92  La Volpe regresó a la institución con el objetivo de salvar la categoría.

El sudamericano armó un equipo con un gran desempeño en el terreno de juego, dando grandes exhibiciones de un fútbol vistoso y armónico, un equipo que era encarador y nada supeditado al momento de atacar, siempre encontraba la forma de mermar al equipo contrario. En esta temporada al equipo azulgrana le alcanzó para ser líder general, los letrados del nuestro balompié decían que los Potros tenían un funcionamiento ideal.

Fue la primera vez en la historia de la liga mexicana que un equipo recién ascendido queda en primer lugar de la tabla general al final del torneo. A pesar de tener una excelente temporada,  los comandados por el ‘Bigotón’ fueron eliminados por el Cruz Azul en la Liguilla.

Tomando la revancha con una gran ambición en la siguiente temporada 92/93, el Atlante y su estratega armaron un equipo Histórico para la Institución, conformado de la siguiente manera: Félix Fernández, Raúl Gutiérrez, Wilson Graniolatti, José Guadalupe Cruz, René Isidoro García, Miguel Herrera, Roberto Andrade, Pedro Masaccesi, Guillermo Cantú, Daniel Guzmán Castañeda y Luis Miguel Salvador.

Es importante decir que los números de esta temporada no fueron tan buenos como la anterior, sin embargo fue suficiente para que se colaran en la Liguilla del torneo. La Volpe ha dicho que este equipo tenía mucho más garra que el equipo de la temporada anterior, cabe mencionar que también desplegaban un fútbol muy interesante y con una posesión de balón abrumadora.

Una vez clasificando a la Liguilla, les tocaría un camino bastante difícil y en cuartos de final se enfrentaron al líder general Necaxa, después contra el defensor del título León, para llegar a la final contra los Rayados de Monterrey.

Por el juego mostrado a lo largo del torneo pero en específico en la Liguilla los pupilos de La Volpe eran amplios favoritos para ser campeones. La final de ida presenciada por 70,000 espectadores en el Estadio Azteca, el partido fue muy apretado, pero ilusionó a los aficionados de los Potros debido al resultado de 1-0 en favor de los locales.

En el partido de vuelta celebrado en la Ciudad de Monterrey, nos dio una muestra de un futbol espectacular, lindo y rápido, pero esto solo se vería reflejado del lado de los comandados por La Volpe, con un marcador 0-3 a favor de Atlante y un escandaloso 0-4 global, Atlante era campeón de la temporada, la afición regia se alzaría en ovación para los Potros ya que dieron un gran espectáculo. De esta forma La Volpe Guarchoni ganaría su primer título como entrenador, dando una muestra de sus conocimientos en la cancha y del potencial futbolístico que sus jugadores desarrollaron durante dos años consecutivos.

 

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